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La Seguridad en la Red

La Seguridad en la Red

Riesgos de compartir información personal en tus perfiles sociales

Las redes sociales, aunque parecen estar creadas para mantener una relación digital amistosa con tus más allegados y mantenerlos enterados de qué es lo que estás haciendo, la verdadera realidad es que la mayoría de gente comparte información personal sobre su vida o actividad diaria con multitud de personas, de las cuales tiene una estrecha relación con un ínfimo porcentaje. Esto además es muy común entre la gente más joven, donde tener más contactos parece suponer mayor puntuación en términos de popularidad. La verdad que esto es un craso error, ya que se pone gran cantidad de información en manos de gente desconocida, quienes pueden manipular y utilizar dichos datos en su contra. Estos son los riesgos a los que te expones cada vez que publicas contenido personal al que tienen acceso personas de origen desconocido:

  • Tu información puede quedar atrapada en otros dispositivos: ¿Nunca has incluido tus credenciales en el dispositivo de un amigo para acceder a tu cuenta de una red social cualquiera? Ten cuidado, las contraseñas que dejas en estos dispositivos permiten a otras personas acceder a una buena parte de tu contenido digital.
  • Pérdida de información: Si en algún momento pierdes tu teléfono móvil y acaba en manos indeseadas, ese dispositivo cuenta con gran cantidad de información personal a la que si acceden puede resultar un problema muy grave. Mantén un alto nivel de seguridad para acceder a tu teléfono y lo mismo con el acceso a cada red social. Aunque pueda suponer un poco pesado tener que incluir las credenciales cada vez que quieras ir a la red social, estas evitando el acceso directo a esa persona que acabe con tu dispositivo móvil en caso de que eso pasase. Lo mismo pasa con el ordenador y la Tablet. No te olvides de ellos.
  • Información muy fácil de rastrear: Cuando los usuarios de las redes sociales comparten contenido de donde han estado, resulta muy fácil de rastrear para todo aquel que busque hacerse con dicha información con el fin de cometer actos ilegales.
  • Los jóvenes están más expuestos a los hackers que los mayores: Aquellas personas con actividad en las redes sociales y que se comprenden entre los 16 y 34 años comparten cerca del 60% de su información personal, y cerca de un 42% de sus datos financieros para realizar cualquier tipo de compra online. Esta información se reduce hasta un 38% cuando hablamos de personas que superan los 50 años. Por ello podemos decir que los jóvenes están más expuestos a un ataque digital. No te dejes guiar por las sensaciones y antes de incluir cualquier tipo de información personal, piénsalo y estate totalmente seguro de que no existe ningún riesgo.

Consejos para garantizar la seguridad en las redes sociales

Ya te has dado cuenta de la importancia que tiene mantener un alto nivel de seguridad en tus redes sociales y que tienes que tener mucho cuidado con todo lo que publicas. Sin embargo, probablemente aún no sepas que pasos seguir para mantener un nivel de seguridad óptimo. La clave está en pasar desapercibido, ya que cuanto más invisible eres, más difícil es encontrarte y por lo tanto, hacerse con tu información. Aquí tienes consejos suficientes para mantenerte tranquilo, sin tener que pensar en que alguien vaya a extraer los datos de tu cuenta:

#1 Protege tus cuentas con contraseñas fuertes y seguras

Aunque pueda ser obvio, la contraseña sigue siendo la asignatura pendiente de muchos navegantes de Internet. Son cientos de miles las cuentas que se roban todos los días, por lo que hay que ser precavido. Tus cuentas de las redes sociales o las de correo electrónico, así como el acceso a tus activos más sensibles (banco, almacenamiento en la nube o tiendas online) deben estar protegidas por una contraseña larga y única. Esto, unido que a debes evitar usar la misma clave en varios sitios importantes distintos, hace que tengas que estar muy atento a las mismas y recurrir si hace falta a herramientas especializadas en este fin (si hay una brecha de seguridad en, por ejemplo, un foro donde estás registrado no podrían acceder a tu cuenta de correo o de Facebook utilizando la misma clave).

Crear una contraseña segura para cada plataforma social es crítico. Si, por ejemplo, creas un password para Instagram y no lo repites en otras plataformas sociales te estarás asegurando una seguridad superior (aunque siempre puedes ir más allá controlando quién ha accedido a tu cuenta y con un sistema de doble autenticación, como te voy a explicar en esta misma guía). De todas maneras, en este apartado quiero que aprendas a crear contraseñas más seguras, no solo para tus perfiles sociales, sino para todas tus cuentas online. Pensar una contraseña difícil de adivinar o que nadie pueda descifrar no es difícil, es cuestión de crear combinaciones de letras y números improbables. Estos son los pasos que tienes que seguir para crear la contraseña ideal:

  • Controla la longitud de la contraseña: Crea una contraseña que tenga 8 o más caracteres, ya que generalmente esta es la cantidad mínima para la mayoría de requisitos de contraseñas de los servicios online (mientras más larga sea, más segura será, por lo que no dudes en darle una longitud acorde a lo que va a guardar).
  • Forma una secuencia «aleatoria» de palabras o letras: Para hacer una contraseña segura utiliza una frase o una serie de letras que sea aleatoria, pero al mismo tiempo fácil de recordar que llamarás «palabra base» (si la primera casa que compraste fue en Managua, puedes utilizar «casamanagua»).
  • Añade el nombre del servicio que quieres proteger: Para que todas tus contraseñas sean distintas, pero puedas recordar cada una fácilmente, puedes utilizar el nombre del servicio y añadirlo antes o después de la palabra base (si vas a crear una cuenta en Facebook puedes añadir el servicio a la palabra base «casamanaguafacebook»).
  • Añade letras mayúsculas: Una vez que tienes la palabra base sobre la que vas a trabajar todas tus contraseñas, tienes que añadir, al menos, 2 letras mayúsculas (pon una mayúscula en la segunda letra de todas las palabras de la contraseña «cAsaManaguafAcebook»).
  • Añade números a la contraseña: Para complicar la vida a cualquier persona que intente acceder a tus cuentas, añade números a la palabra base que has creado previamente (agrega, por ejemplo, el año en que compraste la casa para crear «cAsaManaguafAcebook2010»).
  • Añade signos de puntuación y símbolos: Ya estás complicando la contraseña, pero todavía no has terminado. Ahora toca el turno de insertar signos y símbolos, para hacerla así infranqueable (agrega un guión bajo después de la primera palabra y un hashtag antes del año para crear «cAsa_ManaguafAcebook#2010»).
  • Mantén tus contraseñas a salvo: Ya tienes una contraseña fuerte y seguro, pero no dejes notas con tus contraseñas en tu ordenador ni en tu escritorio (las personas que pasen por allí podrían robar esa información y utilizarla para poner en peligro tu cuenta). Si decides guardar tus contraseñas en un archivo de tu equipo, ponle un nombre poco sospechoso para que los usuarios no sepan lo que contiene (no utilices un nombre como, por ejemplo, «mis contraseñas»).
  • Utiliza un administrador de contraseñas: Si no te resulta fácil recordar varias contraseñas, una buena opción puede ser utilizar administradores de contraseñas de confianza como LastPass o Sticky Password (estas aplicaciones sólo te hacen recordar una contraseña y las demás son creadas y almacenadas por ellos para ser usadas cuando las necesites).

#2 No aceptes solicitudes de amistad de desconocidos

Comparte tu información sólo con aquellas personas que conoces lo suficiente (se tiende a seguir a quien te sigue y a aceptar solicitudes de amistad de desconocidos). En este sentido esta práctica se acrecienta en gente joven, ya que, cuanto menor es la edad, mayor es esta tendencia (madres y padres, por favor, controlar este tema). A ciertas edades todos quieren presumir de un gran número de amigos en la red, pero, al hacerlo, (al aceptar gente desconocida), esa persona se expone a que otros sepan cuales van a ser tus próximos movimientos (por ejemplo, dónde vas a estar y qué vas a hacer) y jugar con ellos para sacarle el máximo partido.

¿Realmente merece la pena poner en jaque la seguridad por tener muchos seguidores? Sinceramente, crea que no, y cuanto más utilizo las plataformas sociales, más me doy cuenta. ¿Qué puedes hacer si quieres tener muchos seguidores y no quieres comprometer tu información personal? ¡Muy fácil! Crear perfiles sociales para ese fin. Hace años estuve pensado cómo aprovechaba el potencial de las redes sociales sin que todo el mundo supiese todo sobre mi, y se me ocurrió crear perfiles diferentes para mi vida personal y la profesional.

Mi recomendación es que tengas cuentas específicas para que sean vistas (y que sean públicas), donde compartas lo que realmente te interesa, y otras más personales (y cerradas) donde puedas compartir lo que quieras sin miedo.

A ver, no te voy a engañar, es mucho más trabajo, ya que es molesto tener que estar cambiando de cuenta y estar controlando lo que compartes en una u otra, pero realmente vas a utilizar una más que otra, ya que en los perfiles sociales más personales sólo vas a tener a la familia y a los amigos más cercanos. ¿Qué consigue? Controlar lo que se ve de ti. En mi caso, controlo a la perfección qué contenidos, imágenes y vídeos están accesibles a nivel público y, si quieres ser más «yo mismo», tengo otras cuentas (totalmente cerradas) en las que puedo subir cosas que no haría en la que es visible (aunque te recomiendo no subir ciertas cosas a las redes sociales).

#3 Fíjate en la URL y asegúrate de que utiliza https:// (y no http://)

¿No te has fijado que, al entrar en algunas páginas web, blogs o tiendas online, su dirección URL empieza por «https«, su color es «verde» y pone «es seguro«? Seguramente lo hayas visto pero no le hayas dado importancia, pero he de decirte que es momento de empezar a tomar nota. Es otro truco muy interesante que puedes utilizar cuando hablamos de garantizar la seguridad cuando utilizas las redes sociales y es tan sencillo como fijarte que el sitio web al que accedes utiliza «https://» y no «http://» (cuando accedes a la plataforma social a través de un navegador).

Una manera de garantizar la seguridad en el uso de las redes sociales es fijarte que la URL del navegador comience con «https://».

¿Por qué? Pues porque en muchas ocasiones alguien podría estar «escuchando» o «viendo» la información que se transmite desde tu ordenador o teléfono móvil (es muy habitual si te gusta conectarte a las redes Wifi públicas). Hay muchas aplicaciones y tutoriales que permiten que un «micro hacker de pacotilla» se haga con tu información personal sin demasiado esfuerzo. Por ello, si te fijas bien en la URL y esta empieza por «https://», sabrás que la comunicación viaja encriptada y es más difícil de descifrar.

#4 Se precavido cuando utilices un ordenador compartido

¿Te acuerdas de cuando tenías que acercarte a un cibercafé para tener acceso a un ordenador? Actualmente, aunque en menor medida, siguen existiendo, pero no son la única forma de conectarte a un ordenador que no es tuyo. Seguramente en alguna ocasión le hayas pedido a alguien su ordenador para realizar alguna tarea puntual. Pero, aunque esa persona sea de total confianza, puede que los datos que introduces en ese ordenador no cuenten con total seguridad y estén expuestos tarde o temprano a los malintencionados actos de un hacker que pueda hacerse con esa información personal. Para evitar caer en esta trampa, que de primeras no parece peligrosa, te recomiendo que sigas los siguientes consejos:

  • Cierra la sesión cuando termines: Es crítico cerrar la sesión cuando termines de utilizar el dispositivo, ya que no sabes durante cuánto tiempo puede permanecer tu sesión abierta ni quién puede aprovechar esa ventana abierta para cotillear.
  • No permitas que el navegador recuerde las contraseñas: Los navegadores, para facilitarte la vida, te dan la opción de guardar y recordar las contraseñas que vas utilizando en tus cuentas digitales. En este caso, como el ordenador no es tuyo, no quieres que nada se guarde, por lo que introduce la contraseña manualmente cada vez que quieras acceder.
  • Evita hacer compras online: Cuando quieras hacer compras a través de Internet, evita hacerlo desde un ordenador que no es tuyo. Lo normal es utilizar tarjetas de crédito que, en manos de otra persona, puede dar lugar a una situación crítica. Por ello, realiza siempre las compras online desde un ordenador propio.
  • Nunca descuides el ordenador con la sesión abierta: Si lo estás utilizando el ordenador y lo descuidas un momento, puede ser suficiente para que llegue otra persona (incluso un ciberdelincuente) y robe tu información personal. No es normal que pase, pero siempre existe riesgo, por lo que estate muy atento.
  • Usa la navegación en incógnito siempre que puedas: La conexión en incógnito te permite navegar por Internet sin dejar huella. De todas maneras, aunque la realidad es que este modo no te hace 100% invisible, pero puedes navegar de una forma más anónima.
  • Utiliza un teclado virtual: Si quieres alcanzar la máxima seguridad también tienes la posibilidad de usar un teclado virtual. En este tipo de teclado digital se escriben los caracteres con el ratón a través de un teclado que aparece en pantalla. De esta forma, los keyloggers, un tipo de software o dispositivo hardware específico que se encarga de registrar las pulsaciones que se realizan en el teclado para posteriormente memorizarlas en un fichero o enviarlas a través de Internet, te ayudarán a estar más seguro.

#5 Ten mucho cuidado cuando utilices una wifi pública

Hoteles, restaurantes, aeropuertos, estaciones, no importa, son cientos los sitios que ofrecen conexiones wifi gratuitas a las que puedes conectarte con tu ordenador o teléfono móvil. Es normal, ya que es gancho perfecto para que consumas “mientras te quedes conectado” y evita consumir datos móviles de tu tarifa, pero también tiene ciertos riesgos ya que una red pública no tiene la protección que una red privada ofrece. Por ello, cada vez que te conectes a redes WiFi públicas hay que tomar una serie de precauciones con las que evitarás problemas de seguridad que afecten a tu privacidad:

  • Utiliza una VPN (red privada virtual): Si utilizas una VPN al conectarte a una red Wi-Fi pública, estarás utilizando un «túnel privado» que cifra todos los datos que pasan por la red. Esta opción puede ayudar a evitar que los cibercriminales que acechan la red intercepten tus datos.
  • Instala, habilita y configura un cortafuegos: Es muy importante tener instalado y habilitado un cortafuegos que no permita las conexiones entrantes a tu equipo por parte de otros usuarios de la red. Muchos sistemas operativos actuales permiten escoger el modo de funcionamiento del cortafuegos cada vez que te conectas a una nueva red Wifi, por lo que estate atento.
  • No introduzcas datos sensibles: ¡Sentido común! Cuando estés conectado a redes WiFi públicas debes ser muy cuidadoso con los datos que introduces. Subir una foto a una red social o mandarla por WhatsApp a alguien no es algo excesivamente peligroso, pero introducir una contraseña o un número de cuenta sí puede serlo. Por ello, estos datos sensibles sólo debes introducirse cuando estés conectado a un punto de acceso seguro.
  • Desactiva el WiFi cuando no lo estés usando: Un error básico que muchos usuarios cometen es dejar activada la opción de WiFi en su smartphone cuando están fuera de casa. Es recomendable apagarlo para evitar que tu dispositivo se conecte automáticamente a redes inseguras ya memorizadas y también por el ahorro de batería.
  • Borra las redes WiFi públicas cuando no las vaya a utilizar más: Cuando usas una red WiFi concreta en un hotel o estación es probable que no te vayas a conectar más veces a la misma, sobre todo tras volver de viaje. Una vez se haya usado dicha conexión, y no se vaya a utilizarse más, muchos expertos recomiendan eliminarla del listado de redes memorizadas. Es una medida de precaución adicional.

Desactiva la función de uso compartido: Si te conectas a Internet a través de una Wifi pública, lo último que quieres es compartir tus datos con desconocidos. Para ello, desactiva la función de uso compartido en el panel de control de tu sistema operativo para evitar que un hacker pueda hacerse con la información que compartes.